martes, 22 de julio de 2008

PRIMERA VOZ

Aunque por desgracia, lo que siempre sobresale en fiestas populares, como la de La Magdalena en Xico, son los saldos rojos, no siempre éstos presentan el verdadero resultado de estos eventos masivos, pues por ejemplo en Xico, la fiesta que se realiza en este momento, ha permitido que muchos comerciantes establecidos desistieran en sus deseos de cerrar sus negocios ante las bajas ventas que se registraban.
También, se reactivaron los servicios turísticos, que durante los últimos meses, habían incluso requerido despedir a empleados de diversos niveles por no poder pagarles.
La xiqueñada sin duda, para estos, y otros grupos representativos de la sociedad, fue una salvación general.
Respecto a los heridos que se reportan, la verdad es que en comparación con otros años, el número fue menor, y aquí cabe hacer la aclaración: los heridos no lo resultan por fallar los sistemas de seguridad o prevención, sino por la imprudencia de quienes, sin tener la condición física necesaria, quierer correr delante de los toros.
En esta ocasión, un fotógrafo de uno de los periódicos de circulación estatal también resultó gravemente lesionado, pero la pregunta es: ¿qué hacía el compañero en el camino de los astados?. Porqué no tomó sus gráficas desde un sitio seguro, como lo hizo el resto de los periodistas que se dan cita?. Cada accidente e incidente registrado, sin lugar a dudas es lamentable, pero definitivamente, no es culpa de la organización, y mucho menos de la autoridad, sino de los propios lesionados, que quisieron retar al peligro, y simplemente perdieron.
En este sentido, cabe decirlo, que no todos los xiqueños avalan y aprueban la xiqueñada.

No hay comentarios: