sábado, 23 de agosto de 2008

A MAYOR DESARROLLO ECONÓMICO, MÁS MEDALLAS DE ORO

Samuel Aguirre Ochoa

Hasta el pasado viernes 22 de agosto, de un total de 204 naciones que mandaron delegaciones deportivas a participar en las olimpiadas de Beijing 2008, sólo 85 de ellas habían obtenido alguna medalla aunque sea de bronce. Observando con cierto detenimiento –el medallero olímpico- nos daremos cuenta que sólo díez países acaparan 173 medallas de oro de un total de 253 que se han otorgado, es decir, estas díez naciones concentran el 68.4% del total del oro olímpico. Estos países son: China, Estados Unidos, Gran Bretaña, Rusia, Alemania, Australia, Corea del Sur, Japón, Italia y Holanda.

Aunque pocas son las personas que conocen el papel de la economía de China en el mundo, es importante señalar que estas diez naciones son también las que tienen un mayor desarrollo económico, industrial y tecnológico.

Del lado capitalista, seis de dichas naciones pertenecen al G8, grupo de países industrializados del mundo cuyo peso político, económico y militar es muy relevante a escala global y que está conformado por Alemania, Estados Unidos, Rusia, Italia, Japón, Reino Unido, Francia y Canadá. Las otras tres naciones, Australia, Corea del Sur y Holanda, aunque no pertenecen a este grupo de los ocho, también sus economías están en crecimiento y son de las más grandes e importantes en el mundo, tomando en cuenta el ingreso per cápita, el Índice de Desarrollo Humano, el desarrollo tecnológico y el grado de competitividad que han alcanzado.

Del lado socialista, y a la cabeza del medallero olímpico se encuentra la China comunista, país que ha tenido un crecimiento económico sin precedentes, pues es considerada la mayor potencia manufacturera del mundo y se calcula que aproximadamente un 25% de todos los bienes manufacturados del globo terráqueo se producen en China. La economía China no sólo ha mantenido un crecimiento sostenido de 10% anual al interior del país, sino que también se ha convertido en un factor de crecimiento y desarrollo de las economías de muchos países pobres con los que mantiene relaciones económicas y de cooperación, gracias a una mayor eficiencia, capacidad productiva y competitividad. Aunque hay muchas discrepancias en torno a este tema, la realidad nos dice que China le va ganando a los países capitalistas la lucha en el terreno económico. Sin embargo, en China la economía no se deja a expensas de las fuerzas de libre mercado, sino que el estado, bajo la dirección del partido comunista, ejerce una función planificadora de la producción y distribución de la riqueza.

La afirmación hecha en el título de este documento, de que a mayor desarrollo económico, mayor cantidad de medallas de oro, puede no gustarle a muchos panegiristas de la economía de mercado, pues no aceptan que el socialismo sea un modo de producción superior al capitalista. Seguramente no están de acuerdo con este planteamiento, pero entonces tendrán que explicar cuál es la razón de que China esté en la cima del medallero olímpico. Pero como la economía, al igual que todas las demás áreas del conocimiento, está sujeta a leyes objetivas, es decir, que funcionan independientemente de la conciencia del hombre, hasta el momento no han encontrado ni encontrarán razones y argumentos lógicos que justifiquen la supremacía de China en el deporte, por lo que han recurrido a la difamación hacia esa nación, con críticas y ataques, de que no hay libertad de expresión ni de religión, que existe mucha contaminación e incluso trataron de boicotear el recorrido de la antorcha olímpica.

China lleva más medallas de oro sobre las potencias capitalistas del planeta, a pesar de la repugnante compraventa de atletas instrumentada por estos últimos. Estados Unidos ha recurrido a la compra de talentos de los países pobres y poco desarrollados. Por ejemplo, el atleta Kerron Clement nacido en Puerto España, Trinidad y Tobago, fue nacionalizado estadounidense en 2004 para llevarlo a Beijing y le diera a los norteamericanos una medalla de plata en 400 metros con vallas; otros ejemplos son; el atleta de origen keniano Bernard Lagat, especialista en la prueba de 1500 metros, también nacionalizado estadounidense en 2004; el atleta Lomong López de origen Sudanés y nacionalizado estadounidense en 2007, que incluso fue abanderado de los Estados Unidos en la ceremonia inaugural y la gimnasta Anastasia Liukin de origen ruso, nacionalizada estadounidense y que le dio cuatro medallas a este país. Pero no sólo los gringos recurren a estos métodos, aprovechándose del atraso económico y tecnológico de los países pobres, también lo han hecho los alemanes, quienes compraron a los boxeadores cubanos Guillermo Rigondeaux, bicampeón mundial y olímpico y a Erislandy Lara, campeón mundial, para hacer negocio con ellos y golpear al deporte cubano en los eventos internacionales.

A pesar de esto último, Cuba es el país latinoamericano con más medallas en los juegos olímpicos de Beijing, país en el cual también existe una economía planificada, que se ha mantenido y se va fortaleciendo a pesar del brutal bloqueo económico impuesto por los norteamericanos, pero que también, al igual que China son potencia deportiva porque le brindan un gran apoyo a todos sus deportistas.

En conclusión, los países capitalistas más desarrollados son los que llevan mayor cantidad de medallas de oro, acaparando un gran porcentaje de ellas. Sin embargo la China comunista les va ganando a nivel mundial y la cuba socialista le va ganando a los países latinoamericanos.

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