jueves, 21 de agosto de 2008

Pasillos del Poder: LOS MUERTOS VIVOS

César Augusto Vázquez Chagoya
www.enlaceveracruz212.com.mx
www.sotavento-diario.com.mx
21 de AGOSTO de 2008

En el estado de Veracruz somos tan mágicos, que podemos tener a una persona muerta y viva a la vez. Lo anterior viene a colación con respecto a la nota donde se daba a conocer la aparición de la cabeza de Héctor Manuel Rojas Gamino, en el centro de Jalacingo, quien fuera jefe de custodios del penal de Villa Aldama, secuestrado el pasado 7 de agosto cerca de Perote. Esta información no ha sido confirmada, ni negada por las autoridades de Veracruz.

La narración: cerca de la cinco de la mañana apareció la cabeza de del ex delegado de Seguridad Publica en Coatzacoalcos en pleno centro de Jalacingo. Su cuerpo fue encontrado a los alrededores de la misma población. La cabeza traía un mensaje.

Transcurrieron las horas, y para las autoridades Héctor Rojas Gamino seguía desaparecido desde el pasado 7 de agosto, cuando un comando armado se lo llevó después de disparar 15 tiros al automóvil donde viajaba. A su hija de 5 años la dejaron los sicarios mal herida de un brazo en el vehículo. Desapareció Rojas Gamino y su esposa, la cual posteriormente apareció viva, muy golpeada.

No sabemos a quién se le ocurre negar la información de estos hechos a la ciudadanía, a su familia y sobre todo a las autoridades judiciales. Quien haya ordenado el ocultamiento de la información, está violando todos los derechos humanos universales de Rojas Gamino. Se le está negando la justicia al no iniciar las investigaciones ministeriales, además de enterrarlo clandestinamente, porque es obvio que no lo dejaron tirado en un paraje.

De todo este cochinero, desafortunadamente los que ordenan que no aparezca el cuerpo del jefe policiaco, en el futuro se lavarán las manos y serán juzgados los policías que ejecutaron órdenes superiores. Tarde o temprano, por la presión familiar, se conocerá la verdad. Se equivocan quienes piensan que tan fácil se les olvida a sus familiares que no tiene derecho a velarlo ni a sepultarlo de acuerdo a sus creencias religiosas.

La negación de los hechos ha impactado en todos los mandos policíacos y el desánimo en la tropa. Si les sucede algo similar, sus familiares sufrirán lo mismo que los parientes, hijos y esposa de Rojas. Ahí esta el trato a los que arriesgan su vida todos los días por resguardar la seguridad de la población. Esto es un mal mensaje para los policías en estos momentos de incertidumbre ante tantos secuestros y extorsiones en todo el territorio veracruzano.

Desaparecer el cuerpo de Rojas Gamino, como el de otro ex jefe policiaco ejecutado en la ciudad de Cárdel, puede constituir una guerra sucia de las propias autoridades estatales en contra de las policías veracruzanas. ¿Con qué intereses?

¿Que interés puede tener el secretario general de Gobierno en declarar que en Veracruz no se abona a los índices de criminalidad en materia de ejecutados que lleva el gobierno federal? ¿Qué interés tiene el secretario de Gobierno en señalar que en el estado no hay secuestros ni extorsiones?

Sí hay ejecutados como el comandante de Jáltipan, de Tres Valles, el de Rojas Gamino y otros. Los secuestros y extorsiones están a la vista de todos y se van incrementando.

Si alguien pregunta quién ordena no practicarle averiguaciones a los sicarios muertos y a los jefes policíacos, esto sólo puede provenir de una esquina del Palacio de Gobierno de Veracruz, en Xalapa.

Increíble. Hay una guerra sucia en contra de policías. Ahora hasta existen muertos vivos.

No hay comentarios: