sábado, 2 de agosto de 2008

PRIMERA VOZ

Será por lo petulante, displicente y altanero de muchos priístas, que la nación en el 2000 votó por un cambio?..La pregunta viene a colación luego del encerrón priísta que se dio en Xico este sábado, en donde privó la petulancia, sobre todo al final, cuando en caravana, puras camionetas de medio millón para arriba, salieron con sus respectivos tripulantes, escondidos atrás de vidrios polarizados y hablando por celular, seguidos de malencarados y atemorizantes guaruras, causando la expectación de una población sencilla y humilde.
Con sus honrosas excepciones, casi todos los que llegaron a la Hacienda San Bartolo, esperaban que los recibieran con lirios, pétalos de rosa en el suelo y guirnaldas para colocarlas en sus frentes.
Los famosos convidados - unos, y otros colados, con tal de salir en la foto - hicieron gala de su dinero, su poder y su alcurnia, y esperaban también que al menos un pobre gato les besara la mano.
Quizá lo más criticable es precisamente su visible actitud discriminatoria, pues a ellos se les abrió el paso para que las delicadas llantas de sus unidades, no fueran a pisar a algún corriente humano que se les atravesara.
Al menos una vialidad fue cerrada para ellos, no importando que decenas de turistas vieran truncados sus planes de conocer las bellezas naturales de Xico.
Lo importante, era que los señores estuvieran bien.
El sitio en donde fue la encerrona, estuvo copado de seguridad.
No así, por ejemplo, la cascada del Texolo, en donde no hubo ni un elemento de seguridad o rescate en caso de contingencia.
Si se ahoga un cualquiera, no pasa nada, pero si algo le pasa a un ilustre (sic) el mundo entero podría explotar en mil pedazos.
Y los sueños rotos de los comerciantes establecidos del camino a la Cascada?. Sí, porque más de un pequeño expositor, cuando desde temprano vio el desfile de autos de lujo que entraban a la Hacienda, pensó, que de al menos cada diez, uno le compraría un "torito", un "verde" o una "morita".
Pero ¡Oh¡ decepción. Como todos salieron hablando por celular (¡¿?¡), pues nadie peló a una nena que se cansó tanto correr atrás de los conductores ofreciendo sus productos.
Y es que, los que este sábado estuvieron en Xico no son personas normales.
No, ellos son una mezcla de súperman, batman, el cuarteto increíble, hulk y súper can.
Ellos son especiales.
Los corrientes, como usted y yo carísimo lector, cada vez que nos encontremos con ellos, tendremos que cambiar todo tipo de planes, pues lo vital para el mundo, es que ellos pasen primero.
Por cierto, ¿además de las vistosas y bonitas (sic) camisetas que les dieron a los voluntarios que colaboraron en dirigir el tránsito en la Hacienda, les habrán invitado siquiera la comida y algún refresco?..Es pregunta..

1 comentario:

mir dijo...

pues lo que tenemos es lo que merecemos, ya los veran el año proximo dandoles despensa , bicicletas laminas y dinero a la gente a la que ahora patean por el .......... y hasta a usted que publico la noticia se le va a olvidar este comentario o no???????????????????'