martes, 3 de mayo de 2011

EDITORIAL

De plano las cosas no están muy claras; el presidente Manolo Sánchez dictó una farsa de conferencia de prensa el lunes de la semana santa, en donde dijo que Coatepec fue saqueado por 85 millones de pesos por el tal Sergio Ramírez Cabañas (a) “El titino”.

Tal cosa no se cree sea cierta. De que hay fraude, sí. De que sea de 84 millones, no.

La razón de la duda es clara: un municipio como Coatepec no ejerce esas cantidades de dinero, por una parte y por la otra, si por casualidad se tuviera ese recurso en conjunto, no se tiene en efectivo y todo junto.

Así es que no es posible que el fraude sea de 84 millones; ya luego, el mismo presidente dijo que hay rubros: obras pagadas y no terminadas; obras no pagadas y que los constructores, confiados, las hicieron completas y ahora exigen el pago. Ahí es un billetote.

También dijo que hay “adeudos” sin decir cuáles, pero se trata en realidad de proveedores en general a quienes los dejaron colgados de la brocha, haciéndose ojos de hormiga tanto Sergio “el titino” como sus colaboradores, incluido el tesorero, que hubo proveedores que ni siquiera lo conocieron, “porque nunca estaba”.

Con los pies bien puestos en la tierra, y sin ser auditores, los buenos le calculan que de Coatepec se birlaron entre 12 y 15 millones de pesos para cosas estrictamente personales, que es lo que en la ley se le reconocería como “daño patrimonial” que se conjuga en tres grandes rubros: desvío de recursos, peculado e incumplimiento de un deber legal, los tres delitos declarados como “graves” y que no conceden el derecho a fianza.

Lo malo de todo esto, es: ¿porqué Manolo se tardó tanto en decir lo que dijo?. ¿Porqué el presidente escogió un lunes de vacaciones para decir, en una farsa de conferencia de prensa, dicha noticia?. ¿Porqué primero le pidió permiso a Sergio Ramírez Cabañas?.

Porque él mismo en su conferencia de prensa, afirmó: “Después de la revisión técnica financiera, nosotros convocamos a la administración saliente encabezada por el licenciado Sergio Joaquín Ramírez Cabañas, junto con su sindica, tesorero y obras públicas; a ellos les entregamos una copia de nuestro dictamen para que ellos pudieran revisarlo y decirnos qué observaciones podían tener; ellos tuvieron cerca de diez días en sus manos el dictamen que nos dio nuestro consultor el Contador Público Elías Álvarez y su empresa de consultoría. Al tener ellos esos documentos durante casi diez días, ellos nos los entregaron e hicieron algunas observaciones, ellos decían que eran pertinentes..”.

¿Porqué Manolo le puso en las manos documentación del resultado de la auditoría al “titino”?. Acaso le estaba diciendo: “te aviso para que me digas qué le compongo y qué le dejo”?.

¿Porqué en un momento dado, cuando nadie lo preguntó, porque no era el tema de la conferencia, un hombre que no es periodista cuestionó fuera de contexto el avance del Libramiento de Coatepec?.

La verdad es que medio mundo, incluida gente muy, pero muy inteligente del PAN, no se tragó la moneda y siguen insistiendo en lo corto, que Manolo recurrió a teatro para quedar bien con Dios y con el diablo, pues por una parte no se quiso echar de enemigo a Sergio Ramírez, a quien se sabe de buena fuente que desde un fin de semana antes le habló por celular para avisarle: “te voy a dar un llegue, porque me están presionando mucho” y por la otra, trató de quedar bien con algunos panistas que le pedían sangre.

Lo malo es que parece que al final no quedó bien con ninguno, pues a Sergio Ramírez le echaron para abajo un nombramiento que precisamente le iban a hacer en un área desconocida de la Secretaría de Educación de Veracruz, en Semana Santa, en donde los medios de comunicación no iban a poner mucha atención, y por la otra, con los cuestionamientos que hacen los panistas y que ya enumeramos líneas atrás, la imagen de Manolo ya es la de un presunto “cómplice” del tristemente “titino” (por aquello de la sonrisa permanente).

No hay comentarios: