martes, 19 de junio de 2012

DESPERTAR A TIEMPO


Romeo González Medrano

NI NINIS, NI #SOY132

La semana pasada tuve la oportunidad de convivir con 55 ingenieros agrónomos especialistas en zootécnica, todos recién egresados de la Universidad de Chapingo e invitados a Veracruz por la Unión General de Obreros y Campesinos Democrática (UGOCM DEMOCRATICA ) cuyo dirigente, es mi amigo, el Ingeniero Israel Castillo Cano.
 Durante el convivio, los jóvenes hablaron de sus temas: ganadería estabulada, cría de conejos, cría de traspatio, proyectos pecuarios, y muchos otros temas; de pronto una joven del grupo cambió totalmente aquel dialogo y dijo, “licenciado… yo le diré cuál es el tema del que parece que nadie quiere hablar: ¡estamos en la angustia total!,
Pregunté ¿y por qué? ; al instante ella misma contestó …¡imagínese llevamos 7 años totalmente becados por la Universidad de Chapingo, 7 años de no  pagar colegiatura, de recibir las tres comidas, techo, seguro médico, dinero para gastos de papelería y viajes, en pocas palabras todo pagado y de repente,  o sea dentro de unas semanas, nos llamaran las autoridades para decirnos: bueno ustedes ya terminaron la carrera, muchas felicidades y adiós, les toca ahora la calle!! Hemos cumplido con el Plan de Estudios pero eso nos salva. Sus compañeros hicieron silencio a manera de refrendo de aquellas angustiantes palabras. 
No se vale, pensé. No se vale sacarte de la realidad y luego aventarte sin paracaídas. De inmediato se me formó un nudo en la garanta y vinieron a mi mente mis hijos que pronto les dirá algo parecido el Dr. Raúl Arias Lobillo, Rector de la Universidad Veracruzana. No es su responsabilidad, justifiqué, ni del rector de Chapingo. Lo que acababa de escuchar en la joven agrónoma, tampoco era nuevo para mí que  llevo 45 años tratando este mismo problema de la inexistencia de una vinculación planificada y eficaz entre la educación superior y las necesidades y posibilidades del aparato productivo de México; ocuparse en serio del Modelo Educativo y el Modelo de Desarrollo, es parte esencial de un Proyecto de Nación y tema ausente en la agenda de todos los candidatos.
¿Qué vamos a hacer? Me dijo la próxima egresada de Chapingo….¿Vamos a  regresarnos a las comunidades con nuestras familias que apenas tienen para comer? ¿Qué vamos a hacer sin empleo ni experiencia?  ¿Qué haría Usted en nuestro lugar?
Ante tanta pregunta sentí que linchaban mi conciencia contra la realidad y no teniendo escapatoria traté de darles respuesta. Primero les diré lo que no haría y luego lo que sí haría.
No apoyaría mis decisiones en las promesas de ningún candidato; es falso que el gobierno pueda crear empleos, a lo más los puede fomentar y falta que tenga éxito en ese empeño. Candidato que diga que creará millones de empleos, por lo menos, es un mentiroso. Solo los inversionistas, empresarios y los productores muy organizados, son creadores de empleos permanentes y mejor remunerados. El gobierno a lo  más, creará algunos empleos temporales y de bajos ingresos. Solo el pensamiento mágico, mesiánico, caudillezco, abusa de la credibilidad de los mexicanos, de su esperanza sexenal,  haciéndole creer en el cambio mágico, sin resistencias, sirviéndole a Dios y al Diablo.

No cargaría el portafolio a ningún candidato a diputado (no lo hice ni de estudiante de escasos recursos) con la promesa de darme un empleo cuando llegue al Congreso y  no porque sea indigno cargar portafolios pero tratándose de ingenieros agrónomos – como de otra profesión -  que tanto los necesitan nuestros productores del campo, cargar un portafolio es una ofensa a su profesión, al esfuerzo de sus padres y la sociedad que pagó sus estudios y también una inversión desaprovechada como la del 70% de egresados de educación superior que no trabajan en lo que estudiaron.
No me desanimaría y menos me aislaría al área de confort (la TV o en la cibervagancia) para esperar que un amigo o pariente “se coloque” con el Peje, Josefina, Peña Nieto o  con el que gane no obstante que en sus respectivos comités de campaña tengo mis contactos y añadí, tomen en cuenta que hay una crisis total de los aparatos de la administración pública ejecutores de programas, deben saber  del caos y de los afanes de “originalidad” cuando hay alternancia de partido en el  poder, y, en esas condiciones, no hay nada más efímero que un empleo sustentado en una recomendación, es suficiente con que muevan al que los recomendó para que en automático lo quieten de la nomina.
No me desesperaría para dejar mi país y emigrar como ilegal tras el sueño americano. Sabemos lo que está pasando con el empleo en el vecino país. Tampoco me expondría al suicido antes de los 30, ya se imaginan cómo.
Aunque quizá participaría, no albergaría muchas esperanzas en el movimiento #soy132, que no obstante tener el merito de obligar a cambiar parte de las propuestas de los candidatos empezando por EPN, para trascender a este logro tendría que superar el carácter protestatario y sobrevivir al oportunismo electorero para consolidarse como movimiento y organización independiente del poder y de todos los partidos  y llegar a significarse como una fuerza plural estudiantil popular que junto a muchas otras organizaciones sociales, impulse el desarrollo de la cultura democrática que hace falta para propiciar el surgimiento de una correlación política de fuerzas que reoriente la política y el modelo de desarrollo de México para las próximas décadas. Como le dijo Beatriz Paredes a Miguel Mancera candidato del Movimiento Progresista al gobierno del Distrito Federal: su plataforma está muy bien, pero sus alcances no corresponden a la correlación de fuerzas en las que se soporta. Entiendo, una cosa es plantear el cambio y otra llevarlo a cabo.

Lo que sí haría, sería esto que ahora intentan hacer, buscar el contacto y el contrato productivo con organizaciones de productores, quizá primero como voluntarios, fortaleciendo su capacitación. Los productores son generosos, si alguno de ustedes demuestra que puede elevarles la productividad de sus unidades productivas, ¡ya la hicieron!  les dije. En Pocas palabras vuélvanse socios servidores de los productores, prepárense y colaboren como honestos gestores de fondos, de todo eso también deben aprender, adiéstrense como expertos en esa maraña burocrática inventada para bloquear y cambiar de destinatarios los apoyos al campo. 
Recuerden que hay un boleto premiado que ustedes pueden cobrar: gane quien gane las elecciones,  hay leyes económicas que no dependen de ningún gobernante, no importa del partido que sea.  México carece de futuro si no lleva por delante una sector agropecuario próspero con capacidad, por lo menos para retener a los productores en el campo y capaz de producir los alimentos básicos de los mexicanos.
Si se alían oportunamente y con eficacia con las organizaciones de productores de alimentos, se podrán ganar un papel productivo y digno de su profesión.  Tienen derecho. También podrían recopilar, por región, las promesas de los candidatos a los productores del campo pues aunque ninguno le pone fecha a sus compromisos,  se podrá exigir su cumplimiento en el trayecto de los seis años que gobierne el que gane.
Exigir congruencia al gobierno, debe ser la única actividad política que se permitan. La otra, la partidista no es para ustedes, es para los que tienen dinero o padrino en el poder.
Recuerden que la ejecución eficaz y transparente de fondos y programas para el campo es parte del talón de Aquiles del Estado Mexicano. Por eso tanta opacidad y corrupción clientelar y de todos colores.
Más vale que  elijan bien, porque el campo mexicano y los productores de Veracruz no son la excepción, por décadas no solo han sido víctimas de abandono y explotación sino también de manipulación paternalista, clientelar de organizaciones fantasmas y sexenales a cargo de líderes vividores que solo especulan con las necesidades de los productores. Por fortuna, no todo es así, espero que encuentren las excepciones.
Aunque  mi amigo de andanzas del 68 el Doctor José Narro piense  que es mejor que haya jóvenes protestando que desesperanzados,  yo opino que las opciones están en otra parte
La protesta es necesaria, justa y saludable, ¡¡¡¡jamás suficiente!!!! Por muy radicales que parezcan los jóvenes de la Ibero, no se defiende ni se impulsan nuevas políticas públicas a gritos, protestas o proclamas abstractas cuando en las decisiones reales, la tecnocracia y los lideres corruptos son maestros en comerles el mandado a la sociedad, a los verdaderos productores; o sea, la misma cantaleta desde hace décadas!!! 
La fiebre electoral por el poder pasará en un instante y la cruda realidad aparecerá aun más cruel que antes de las elecciones. El tiempo que viene es el de las asociaciones  civiles, de las organizaciones de productores, generadoras de bienestar.
Ninguna cosa buena se debe esperar de la continuidad en la ejecución clientelar de políticas y programas del gobierno en sus tres niveles. Aunque sigan aplicándose esos programas, están condenados a fracasar y ser cada vez más escasos los recursos públicos y más  los mexicanos desatendidos.
Solo lo que se construye al margen de papá gobierno y se nutra de la participación ciudadana, sobrevivirá a la frustración y a los cambios del poder.  Empiecen ya, su futuro constrúyanlo ahora con actitud de profesionistas emprendedores, no lo busquen ni en el empleo efímero e improductivo de la burocracia, y menos ni en la partidocracia. Parece que creyeron en mis palabras; ojalá.Comentarios: romeo-gonzalez@hotmail.com


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