jueves, 31 de marzo de 2016

La Voz de la Región

Por Juan Osorio Flores

No, no y no.

Respeto los puntos de vista manifestados a través de redes sociales, algunos pensados y razonados y otros nomás vertidos por no quedarse callados, y ocupándolos como válvula de escape para sacar esas ganas de mentarle la madre a quien se ponga enfrente y por la razón que sea.

Pero definitivamente no estoy de acuerdo en que el camionazo registrado este jueves a medio día en la carretera Xalapa-Coatepec, haya tenido que ver, ni con que los choferes trabajen mucho y ganen poco (¿?) ni con los baches que se encuentran estratégicamente colocados a lo ancho y largo de los 8 kilómetros que separan la glorieta dedicada a la poetisa María Enriqueta Camarillo en la entrada de Coatepec y el velódromo centroamericano, ya en Xalapa, por lo que desde mi punto de vista, no se trató de un 'accidente', sino de una gran suma de irregularidades, abusos, excesos e irresponsabilidades.

Y expongo: el que los choferes 'trabajen mucho y ganen poco', que realmente suena irrelevante lo segundo, podría justificarse en horarios nocturnos, cuando el peso de las jornadas se deja sentir en la humanidad del conductor. Pero a las 11:35 de la mañana, no. Ah y aclaro: la última corrida de la línea es a media noche, como para que alguien vaya a salir a decir que "trabajó toda la noche"

Por su parte, los baches, ahí están y son la demostración de la más alta y fina corrupción que persiste en el Gobierno del Estado, muy concretamente en la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP), dependencia de la que no sale desde hace años ni saldrá en estos últimos meses de administración, la mitad de un centavo para hacer nada a favor de ninguna carretera.

Pero esos baches no son nuevos, están ahí desde hace meses. ¿Cuántos accidentes han ocurrido cada día, o de menos cada semana en los mismos ocho kilómetros y en donde los autobuses sean los involucrados?. Respuesta: uno. El de ayer.

Quienes estuvimos en el sitio del accidente, pudimos constatar que el primer viraje del camión se efectuó a más de 60 metros atrás del sitio del primer impacto contra las barreras de contención, de donde aún se recorrieron más de 20 metros, destruyendo las barreras de concreto hidráulico y culminando la loca carrera acostado sobre el lado derecho, pero ya en el carril de alta velocidad del sentido contrario.

Un oficial de tránsito me pidió no publicar su nombre. Él opinó que el camión debió haber ido circulando al menos a 100 kilómetros por hora. De ahí que las tres barreras destruidas, fueron incapaces de detener la loquísima carrera de la mole sobre ruedas.

Quienes transitamos esa carretera día y noche, sabemos que Excelsior circula con normalidad, a cualquier hora del día, a esas velocidades. Sabemos que más de un chofer, le 'echa' el camión encima a cualquier conductor de vehículo pequeño. Lo 'defensea', lo persigue, lo rebasa, circulan en convoy, echan carreras y en determinado momento le da el clásico cerrón al aterrado automovilista, si de pronto aparece en el horizonte un pasajero que hace la parada.

¿Todos los choferes?. No. No todos. Pero indiscutiblemente, el que gestó este accidente, sí. Los sobrevivientes de este hecho lo confirman. Todos. Sin excepción. Ya solamente que todos nosotros que estamos opinando y principalmente los súper analistas del facebook, sepamos más que ellos que venían arriba.

Otro elemento. Quienes circulamos consetudinariamente la carretera, conocemos dónde están los baches más peligrosos. No nos los grabamos por muy inteligentes. Pero si duele cuando un amortiguador, una llanta y hasta un rin, se quedan embarrados en uno de esos elegantes agujeros. Entonces pues, por mera actividad de nuestro sentido natural de sobrevivencia, NOS APRENDEMOS DÓNDE ESTÁN LOS BACHES.

Por cierto, y si a alguien le interesa: un conductor de autobús Excelsior recorre entre 4 y 7 veces la carretera CADA DÍA. ¡Desde luego que sabe dónde hay hoyancos, dónde están las zanjas y en donde están los principales obstáculos del pavimento¡.

Leí por ahí, que 'no debemos juzgar, porque no sabemos qué sucedió'. ¡Por favor¡. Claro que sabemos qué sucedió: sucedió que un camión de pasajeros se volcó y dejó a personas inocentes lesionadas, al menos una que precisamente viajaba después de una operación, a consulta de seguimiento al IMSS. Una niña de tres años de edad. Tres ancianos. Mujeres. Hombres. 

¡Claro que sabemos qué sucedió¡. Sucedió que el conductor no tuvo la menor pericia para librar eficazmente: un bache, un perro, un gato, un fantasma o cualquier cosa que estaba en la carretera. Y si en la mente utópica de quienes no quieren 'que juzguemos por no saber qué pasó', está la idea de que el vehículo tuvo una falla mecánica, pues peor tantito, porque precisamente a quienes tienen la capacidad de librar esos sucesos, se les llama "choferes de mucha experiencia". Obvio, éste no.

El pobre tipo ni siquiera dejó marcas de frenado entiéndase no dejó 'las ruedas marcadas' en el pavimento, lo que significa sin lugar a dudas que ni siquiera frenó como última medida de desesperación por detener al mastodonte.

Y me puedo pasar líneas enumerando soportes que sustenten MI OPINIÓN. 

Pero mi OPINIÓN es: el chofer es absolutamente responsable de este accidente. Mostró incapacidad, temeridad, irresponsabilidad. Jugó con la integridad, con la vida de sus pasajeros. Le valió gorro ponerlos en riesgo. No pensó siquiera en que no llevaba burros. Llevaba personas. Y si algo le falló al camión (que no le falló nada) y no tuvo la capacidad de salvar el imprevisto, peor, porque un 'chofer' chofer', se la rifa y hasta el pasajero se lo reconoce y lo hace héroe cuando ha pasado el peligro.

Mi OPINIÓN es: autotransportes Excelsior es responsable secundario de este accidente por soltarle camiones a cualquier gato. Muy independiente de que si es efectiva la fuga de este 'chofer' como se señala por diversos testigos, la empresa Excelsior deberá entregar completa la ficha signaléctica del fugitivo a la agencia del Ministerio Público, con nombre, fotografía, dirección, dirección de sus familiares y demás. Además estar ciento por ciento obligada a cubrir todos los gastos médicos que se originaron en razón de este hecho, que jamás "accidente".

Mi OPINIÓN es: estos sucesos no dejarán de repetirse, porque siempre, atrás de algún tenebroso escritorio, prevalecerá la corrupción, la suciedad, la irresponsabilidad para permitir que cualquier criminal en ciernes, se suba a conducir un autobús de pasajeros, que nadie sabe en que momento se convertirá en una herramienta mortal.

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