miércoles, 7 de diciembre de 2016

EN NUESTRA OPINIÓN: LOS QUE NO TENDRÁN CENA DE NAVIDAD ESTE AÑO

EN NUESTRA OPINIÓN

LOS QUE NO TENDRÁN CENA DE NAVIDAD ESTE AÑO

1.- Los despidos en masa de empleados del Gobierno del Estado de Veracruz son tan inminentes como la llegada de la noche después del día.

Serán muchos, pero muchos, (los pesimistas calculan el número en miles) de empleados que no cuentan con plaza o base, se da por hecho que una gran mayoría son jefes y jefas de familia, quienes este fin de año no tendrán ni: salario, quincena, aguinaldo, bono, ni mucho menos una liquidación. O sea, no tendrán nada.

El primer golpazo psicológico y práctico será el próximo 15 de diciembre, cuando algunos, muy pocos, empleados de confianza de áreas distintas del Palacio de Gobierno, del área de Salud, de la SEV, de SEFIPLAN, entre otros, que aún siguen presentándose a sus oficinas, pero sin hacer nada, y lo peor: sin una firma, un documento, algo, que certifique que ellos "están ahí", puedan enfrentar su peor pesadilla: que les digan que "están oficialmente dados de baja", pero además, que no recibirán un solo centavo de liquidación o finiquito.

Frases como "no tenemos aún instrucciones para ustedes", y "aguanten, vamos a ver cómo los ayudamos" se repiten día a día por miles de parte de los "nuevos" para con los "viejos".

¿Qué criterio se está analizando para proponer un filtro de evaluación a quienes aún se presentan a "trabajar"?. Muy simple: ¿estuvieron al servicio de Flavino Ríos o Javier Duarte?. Si la respuesta es afirmativa, el veto se aplica de facto.

El peor momento para estos burócratas no de base, viene apenas, pues una vez que se formalice su despido, lo que es lo mismo, su desempleo, y además, sin liquidación, será entonces cuando estalle la cruda realidad de lo que significa "una alternancia en el Gobierno", lamentablemente no cualquier Gobierno, sino un Gobierno que ofreció "ni perdón, ni olvido, ni amnistía".

¿Se cometerán injusticias?. Un montón. Porque muchos de esos "empleados incómodos" fueron los que realmente sacaron el trabajo, poco o mucho que se hubiere realizado, aún en los momentos de mayor crisis, en las distintas oficinas del Gobierno del Estado.

¿Ellos servían a Flavino o a Duarte?. Pues sí y no. Sí, porque esos dos eran los jefes máximos que giraron las instrucciones que activaron las acciones en todos los organigramas oficiales. No, porque muchos de estos empleados, sus niveles eran tan alejados de las cúpulas, que quizá ni siquiera en persona llegaron a ver a los tales innombrables.

Pero al final, eso no contará. Lo que contará es que "pertenecen al viejo sistema", y los dejarán ir con ese pretexto, aunque sobre las espaldas de muchos de esos despedidos esté un mundo de experiencia real, conocimiento práctico, llaves de valor extraordinarias, que servirían con la misma lealtad y eficacia que lo hicieron con los anteriores Gobiernos, porque en la realidad estas personas simplemente realizaron su trabajo, sin tener en cuenta quién o cómo gobernó durante estos años.

El efecto social en quienes tengan la desgracia de perder su trabajo en los próximos días, simplemente "porque pertenecen al viejo sistema", será catastrófico. Las primeras semanas del próximo año podrían estallar diversos movimientos sociales de repudio a estas medidas, que ciertamente no están muy cargadas de madurez e inteligencia, sino en muchos casos, de simple venganza política.

Dios los ayude.

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